En nuestra vida diaria percibimos
sonidos, silencios, ritmos que sin llegar a entenderlos tocan más profundamente
nuestros sentimientos que la mayoría de la palabras y nos hacen responder con
todo nuestro ser.
La música es nuestra forma de expresión
más antigua, mas aun que el lenguaje o la pintura; se inicia con la voz y con
nuestra necesidad avasalladora de establecer contacto con los demás.
Su aprendizaje nos enriquece como
personas y nos permite despertar nuestra sensibilidad descubriendo no solo el
lenguaje de los sonidos, sino sobre todo su expresión, su fuerza y su magia.
El “Conservatorio de Música y Danza” es un proyecto en cuyo concepto
de síntesis abarcará las diversas maneras de afrontar el proyecto
arquitectónico respecto a las cuestiones culturales esenciales de la
arquitectura como sistema de conceptos experimentales que organizanciertos resultados proyectuales con la manera
de pensar o interpretar el mundo.